Clasificación de la parálisis cerebral infantil (PCI).

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La parálisis cerebral infantil (PCI) depende del tipo de lesión cerebral que ocasione así como de su extensión, y se puede clasificar de tres maneras, según sintomatología clínica, según su grado y según su topografía, es necesario tener conocimiento de a que clasificación pertenece cada individuo para tener un adecuado tratamiento.


PCI según su sintomatología clínica o funcional:


  1. Parálisis cerebral atáxica:
  2. También conocida como atónica, es un tipo de parálisis cerebral infantil transitoria, caracterizada por la presencia de músculos débiles y flacidez, por lo general se ven más afectadas las extremidades inferiores, produciendo problemas para caminar, y dificultad para sentarse. Se considera transitoria, ya que esta condición puede cambiar con el crecimiento del niño, presenciando la activación de las funciones del cerebelo, generalmente después de los 3 años.


  3. Parálisis cerebral espástica:
  4. Se produce por una afección en las motoneuronas superiores, un tipo de células del sistema nervioso que se ubican desde la corteza cerebral hasta la médula espinal, y que se encargan de provocar la contracción muscular.

    La parálisis cerebral espástica se caracteriza por la presencia de músculos rígidos y contraídos, que muestran una gran resistencia al movimiento, afectando funciones como caminar, manipulación de objetos, ingestión de alimentos, el equilibro y el habla, además se puede observar acortamiento de los músculos de los miembros afectados, produciendo deformidades e irritabilidad.

    Este tipo de parálisis cerebral infantil se divide comúnmente según las áreas del cuerpo que afectan o topografía.

    Monoplejía: La monoplejía consiste en incapacidad motora que afecta a una extremidad. Si el déficit no es completo se habla de monoparesia. Se ven afectadas funciones básicas como agarrar, tirar un objeto o levantar.

    Diplejía: También denominada parálisis bilateral, este tipo de parálisis afecta partes simétricas del cuerpo, sin embargo no es común que se vean afectadas las extremidades superiores, la diplejía por lo general se detecta cuando el sistema nervioso ha madurado, por lo que no siempre se puede observar en las primeras semanas de vida o antes de nacido.

    El niño con diplejía espástica tiene una postura característica, conocida como “marcha diplejíca”, observándose las piernas flexionadas y curvadas hacia el interior, tronco inclinado hacia adelante y pies en puntas. Este tipo de parálisis por lo general puede generar patologías de la retina, ceguera y alteraciones del lenguaje. La diplejía espástica se puede mejorar con tratamiento temprano, un niño con diplejía espástica bien diagnosticado y bien tratado podrá tener una vida adulta independiente.

    Hemiplejia o hemiplejía: La palabra “hemi” iindica que en este tipo de parálisis se ve afectado un lado del cuerpo, puede suceder por motivos como accidentes, malformaciones genéticas o enfermedades. Se observan en algunos casos alteraciones asociadas como déficit visual, retraso cognitivo en y episodios convulsivos.

    Cuadriplejía: También denominada tetraplejía, se ocasiona por una lesión específicamente en la médula espinal, resultando en la parálisis de las cuatro extremidades, como resultado incluye perdida de la sensación, control de las funciones de la vejiga e intestino, dificultades respiratorias o afecciones a nivel cognitivo. Puede ser causada por accidentes, donde se ve comprometido la parte superior del cuerpo, como el cuello, tumores cerebrales, asfixia perinatal.


    paralisis cerebral espástica


  5. Parálisis cerebral discinética:
  6. También conocida como parálisis cerebral distónica o atetósica, se ve afectado el sistema extrapiramidal, y que está formado por regiones extrapiramidales de la corteza cerebral y por una serie de núcleos subcorticales, y que se encarga de controlar movimientos involuntarios, como la postura, tono muscular, nivel de alerta y conducta instintivas.

    Parálisis cerebral discinética se caracteriza por la presencia de alteraciones en el tono muscular y el movimiento, originando movimientos involuntarios y bruscos que pueden ser repetitivos, temblores, alteración en el control postural y déficit en la coordinación, puede dificultar el habla porque a su hijo le podría resultar difícil controlar la lengua, la respiración, las cuerdas vocales y la audición. Este tipo de parálisis ocurre generalmente durante el momento del nacimiento y primer año de vida del niño.

    Se puede clasificar según el tipo de movimiento involuntario que produce:

    Corea: Movimientos repentinos o espasmódicos, rápidos y repetitivos, generalmente afecta la manos, los pies y la cabeza.

    Atetósis: Movimientos lentos y fluidos, presencia de posturas torcidas, puede afectar las manos y los pies.

    Balismo: Movimientos extremadamente bruscos y violentos, generalmente afecta las extremidades. Se puede dividir como monobalismo (una extremidad), parabalismo (ambas piernas), hemibalismo (una solo extremindad o dos de un lado del cuerpo), bibalismo (generalizado).


  7. Parálisis cerebral atáxica:
  8. Se origina por una afección en el cerebelo, el cual se encarga de controlar funciones motoras, como la coordinación y actos involuntarios como la conducta y las emociones.

    La parálisis cerebral atáxica se presenta en la falta de coordinación del niño, falta de equilibrio, dificultad para realizar movimientos precisos, como la escritura, inestabilidad al caminar observándose un movimiento característico como lo es “la marcha amplia”, donde se colocan los pies con bastante separación uno del otro en cada paso, además puede llegar a ocasionar temblores. Según estudios este tipo de parálisis afecta a un 5-10% de los pacientes.


  9. Parálisis cerebral mixta:
  10. Es común presenciar casos de niños afectados por más de un tipo de parálisis cerebral, donde se ven afectadas más de una estructura cerebral, esta condición puede variar en cada individuo y pueden ocurrir diferentes combinaciones, sin embargo según estudios la más común incluye movimientos espásticos y discinéticos. Por ejemplo un niño que tenga presencia de músculos rígidos y músculos flácidos, está en la presencia de una parálisis cerebral mixta.


PCI según su sintomatología clínica o funcional:


La parálisis cerebral infantil (PCI) se puede clasificar también según el nivel de intensidad de los síntomas presentados por el niño, como su habilidad para la comunicación y su autonomía movilizarse.

En la actualidad estos niveles están determinados por la Gross Motor Function Measure (GMFM), una escala que determina el estudio de cambios a lo largo del tiempo en niños con parálisis cerebral, considerado como el método más fiable.

A continuación le presentamos la tabla de niveles de la GMFM, junto con nuestra traducción al español:


GMFM Tabla


Existe un método más resumido de clasificación según el grado de severidad y afección que los divide en tres:

PC ligera: El niño no está limitado en las actividades ordinarias, aunque presenta alguna alteración física.

PC moderadamente severa: En este caso el niño tiene dificultades para realizar las actividades diarias y necesita medios de asistencia o apoyos.

PC severa: Se ve afectado por una gran limitación en las actividades diarias.